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La leyenda del axolote mexicano, un dios que se negó a morir

El axolote mexicano es una de las especies más sorprendentes del reino animal, pues posee características únicas como la regeneración de extremidades, órganos y la conservación de su estado larvario, lo que lo mantiene siempre joven y sonriente.

El nombre científico del axolote es Ambystoma mexicanum y es endémico de México, específicamente de los antiguos lagos del valle México; por esta razón, su historia se vincula con las culturas que habitaron la zona, como los mexicas, quienes lo consideraban un dios.

Pero ¿cómo fue que le dieron un origen divino a este anfibio mexicano? Descubre a continuación la leyenda del axolote, ¡te vas a sorprender!

¿Cuál es la leyenda del axolote mexicano?

De acuerdo con la leyenda del axolote mexicano, los dioses se reunieron en Teotihuacan para crear el universo.
Teotihuacan era un lugar sagrado para los mexicanas pues creían que en este lugar se creó el universo.

Hace mucho tiempo, los dioses decidieron reunirse en Teotihuacan para crear el universo ofreciendo su propia vida en sacrificio. Deidades como Huitzilopochtli, Xochipilli y Tezcatlipoca, entre otros, se arrojaron al fuego, sin embargo, uno de ellos no quería hacerlo, pues tenía miedo. Este era Xólotl, el dios perro y gemelo de Quetzalcóatl.

Xólotl no quería arder, aunque su inmolación era importante para dar movimiento a los astros y, así, concluir la invención del universo. Entonces tomó valor y huyó velozmente de Teotihuacan hacia rumbo desconocido.

Los dioses estaban enojados ante tal acción, por lo que le ordenaron al Viento encontrarlo para que cumpliera el sacrificio. La tarea no era tan fácil, pues Xólotl empezó a transformarse en diversas especies para que no lo hallaran.

La primera forma que adoptó fue la de un guajolote, pero al verse amenazado por la cercanía del viento, se convirtió en maguey. Luego tomó la figura de un perro xoloitzcuintle, pero de nuevo fue rastreado, por lo que alteró su cuerpo para lucir como una planta de maíz.

A pesar de todas las transformaciones, Xólotl era localizado por el enviado de los dioses. Al no tener escapatoria, decidió arrojarse al lago convirtiéndose en un axolote.

La captura y sacrificio del dios que no quería morir

El dios Xólotl tomó forma de un ajolote, anfibio con increíbles características.
Xólotl salvó su vida al transformarse en un anfibio con rasgos larvarios y la capacidad de regenerar extremidades.

La nueva apariencia de Xólotl fue la de un pequeño anfibio con branquias en forma de cuernitos, las cuales le ayudaban a respirar dentro del agua. Así navegó durante días dentro del lago salvando su vida hasta que, finalmente, fue atrapado por el Viento.

Fue llevado de regreso a Teotihuacan para terminar el ritual y, con la primera gota de su sangre que cayó, los astros empezaron a moverse. Así, la creación del universo se daba por concluida.

Ahora que ya sabes la leyenda del axolote mexicano, recuerda que este anfibio alguna vez fue un dios que quiso huir del sacrificio. Si quieres conocerlo en persona, ven a Acuario Michin tanto en Guadalajara como en Puebla.

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BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES

http://www.revistaciencias.unam.mx/es/99-revistas/revista-ciencias-98/645-el-ajolote-de-xochimilco.html

https://www.revistaciencia.amc.edu.mx/images/revista/64_2/PDF/Axolote.pdf

https://www.biodiversidad.gob.mx/especies/especies_priori/fichas/pdf/ajoloteMexicano.pdf

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